11 de agosto de 2012

Castillos de Mombeltrán, Arenas de S. Pedro y La Adrada.

El pasado día 8 de Agosto visité tres castillos que nos remiten a los que era la antigua Corona de Castilla y al poder que ostentaban los nobles castellanos en la Baja Edad Media. Son el de Mombeltrán, el de Arenas de San Pedro y el de La Adrada.

Los castillos son el resto más glorioso nuestro pasado histórico. Omnipresentes en el paisaje, singulares en su emplazamiento, nos muestran las imponentes fortificaciones que hicieron respetables los señoríos castellanos.


El Castillo de Mombeltrán.
El Castillo de Mombeltrán, también conocido como el Castillo de los Duques de Alburquerque, aparece vinculado a la figura de Don Beltrán de la Cueva, conde de Ledesma, duque de Alburquerque, maestre de la Orden de Santiago, y que al parecer fue amante de la reina Doña Juana de Portugal, esposa de Enrique IV de Castilla.


Historia del Castillo de Mombeltrán
Las malas lenguas decían que fruto de estos amores entre Don Beltrán de la Cueva y la reina Doña Juan de Portugal nació una hija, que ha pasado a la historia con el sobrenombre de Juana "la Beltraneja", y que en el año 1465 fue reconocida por las Cortes Castellanas como heredera al trono de Castilla. Enrique IV, ante la oposición de un gran número de nobles castellanos, decidió anular lo dispuesto por las Cortes y reconoció como heredero a su hermano Alfonso, pero la rectificación del rey y la posterior muerte del infante Anfonso provocaron varias revueltas en Castilla y la destronación en efigie del monarca. Los nobles castellanos eligieron como heredera a la hermana del monarca, Isabel, que más adelante adquiriría el sobrenombre de La Católica, a quién Enrique IV reconocería como su sucesora en el prado donde se alzan los toros de Guisando aunque rectificaría poco tiempo después debido al matrimonio de esta con Fernando II de Aragón.

Exteriormente el castillo muestra detalles de fortaleza militar y traza defensiva, a la par que se pueden observar rasgos de residencia señorial de lujo, los investigadores piensan que fue fortificado algún tiempo después de la construcción de la residencia. Al monumento podemos acceder a través de una portada renacentista que sustituyó a un antiguo foso y puente levadizo en el momento en el que el segundo Duque de Alburquerque decidió emplazar en este castillo su residencia. Se trata de un edificio de grandes dimensiones, con forma cuadrada y con torres redondeadas en las esquinas, con una Torre del Homenaje de gran tamaño. Una de las tres torres gemelas fue construida sin almenas y se piensa servía podría haber servido para la cetrería. Las estancias señoriales formaban un conjunto de tres pisos a los que se accedía mediante el patio de armas decorado con diversos arcos de medio punto y que también conducían a las caballerizas. Además, contaba con mazmorras y bodegas instaladas en los sótanos, así como un aljibe y un pozo para el importante suministro del agua.

Horario: 11 a 12h y 19 a 20h.
Tarifa: Gratuita.
Teléfono: 920386001.


El Castillo de Arenas de San Pedro.
El Castillo de Arenas de San Pedro es también conocido como el Castillo del Condestable Dávalos o de la Triste Condesa, ya que en él residió la viuda de Don Álvaro de Luna, Doña Juana de Pimentel.


Historia del Castillo de Arenas de S. Pedro
Se construyó bajo los auspicios del Condestable Ruy López Dávalos, que había conseguido la segregación de las aldeas del Valle del Tiétar del Alfoz de Ávila y su correspondiente anexión a sus señoríos. La caída del poder del Condestable permitió que el dominio señorial sobre Valle del Tiétar se fragmentase, recayendo el señorío de Arenas en la familia de Pimentel, condes de Benavente; y por el matrimonio de la condesa Doña Juana de Pimentel con Don Álvaro de Luna, el castillo se convirtió en una de las residencias importantes del matrimonio. Don Álvaro de Luna había sido Condestable de Castilla y siempre había mantenido una muy buena relación con el monarca Juan II de Castilla, pero su destino se tornó adverso. La segunda esposa del rey, Isabel de Portugal, temerosa del inmenso poder del condestable y conocedora de sus intrigas, urgió con insistencia a su marido a prescindir del favorito. Finalmente, Don Álvaro de Luna fue condenado a muerte y sus bienes fueron confiscados. Juana de Pimentel, al conocer la ejecución de su marido, rinde el Castillo de Escalona a las tropas reales, y se traslada al señorío de Arenas de San Pedro donde vivió encerrada, dedicada a la memoria de su amado esposo. Fallecida doña Juana, pasó a ser propiedad de los Duques del Infantado y en el año 1461 nació en él Don Diego Hurtado de Mendoza "el Grande" (III Duque del Infantado), mecenas del Renacimiento. En el siglo XIX fue incendiado varias veces durante la Guerra de Independencia y durante la Primera Guerra Carlista, que fue cuando su patio se convirtió en cárcel y cementerio.

Arquitectónicamente, el castillo se trata de una gran edificación de planta cuadrada, con torreones circulares y almenados en cada esquina y una Torre del Homenaje de planta rectangular junto a la entrada principal, que posee sólidos matacanes y bellos ventanales góticos y mudéjares. También consta de unas torres albarranas cuadradas para defender la mitad de cada lienzo del muro. El interior estaba distribuido en dos pisos alrededor de un patio de armas. En el inferior se encontraban las cuadras y las diversas estancias para los sirvientes y los soldados, y en el superior las estancias de la nobleza. Asimismo, poseía unos sótanos donde se emplazaban las prisiones, que se encontraban principalmente en los bajos de la Torre del Homenaje. Con los años se fueron levantando casas adosadas a sus muros rodeándolo (hoy casi desaparecidas), posiblemente debido a la pobreza que incitaría a aprovechar un buen muro de piedra ya levantado.

Horario: Martes a Domingo de 10 a 15h.
Tarifas:
- General: 3€
- Grupos y Jubilados: 2€
- Niños (hasta 8 años): Gratis
Teléfono: 920370245


Castillo de La Adrada.
El Castillo de La Adrada fue uno de los emplazamientos favoritos de la realeza bajomedieval. En él residieron temporalmente los reyes Enrique III, Juan II, Enrique IV y los Reyes Católicos debido a la abundante caza que proporcionaba el valle del Tietar.


Historia del Castillo de La Adrada
Se construyó sobre otro más antiguo de origen romano y en donde, según la leyenda, el rey Alfonso VI mantuvo un romance con la bellísima princesa Zaida, hija política de Abenabeth, rey de Sevilla, es decir, Muhammad Abbad al´Mutamid (1040-1095). La bella dama se casó con el rey castellano poco antes de conquistar Toledo, se acomodó en la corte castellana, renunció al islamismo y se bautizó en Burgos con el nombre de Isabel. Pero el castillo que hoy contemplamos parece provenir de finales del siglo XIV, cuando el rey Enrique III concede la villa de Adrada al Condestable Ruy López Dávalos, quien lo construyó aprovechando los restos anteriores e incorporando una iglesia, sirviendo como lugar de esparcimiento de la realeza y nobleza castellana que encontraban en los hermosos valles y montes que le rodean abundante caza. Su posesión pasó a manos de Don Alvaro de Luna, en tiempos del rey Juan II y tras su caída en desgracia y ejecución pasa a formar parte de los bienes de la corona, hasta que su sucesor, Enrique IV, lo vuelve a ceder a manos nobiliarias en la persona de su favorito Don Beltrán de la Cueva, quien lo mantiene para sí y sus sucesores con el título de marquesado. En el XVII pasa a manos de la casa de Montijo, familia que lo detenta hasta mediados del siglo XIX cuando pasa a formar parte de las posesiones de la casa de Alba.

La fortaleza se compone de un doble recinto amurallado y un foso exterior, por lo que el acceso se realiza a través de un puente levadizo, en donde a ambos lados se pueden observar los escudos de armas de Álvaro de Luna y Beltrán de la Cueva. Arquitectónicamente, el castillo fue sufriendo varias reformas a lo largo de los siglos. En el siglo XV se levantó la Torre del Homenaje y se construyó un gran cubo artillero para adoptar las defensas al uso, y ya en el siglo XVI, olvidadas y desaparecidas las banderías nobiliarias y los conflictos interiores, el castillo se transformó en un palacio renacentista porticado según el uso castellano. En el primero de los recintos se encuentra el núcleo fundacional del conjunto, la iglesia, de tres naves, mientras que sobre el ábside se construyó posteriormente un torreón que se configura como parte de la Torre del Homenaje. Se estructuraba alrededor de un patio porticado, y poseía dos plantas de galerías y estancias o pasadizos de estructuras adinteladas y abovedadas en sillería. En el centro había un aljibe abovedado subterráneo de donde se recogía el agua de la lluvia para el suministro del castillo.

Horario:
- Martes a Viernes: 10:30 a 17h
- Sábados y Domingos: 10:30 a 15h.
Tarifas:
- General: 3€
- Reducida (Niños, Jubilados y Estudiantes): 2€
- Gratuita: Miércoles.
Teléfono: 918670011

2 comentarios:

  1. Pareces periodista kiya. Muy fermoso todo y muy completo. Por cierto, cómo haces para tener el blog tan bien dispuesto. Help me!!! xDD

    De paso, aprovecho y te enlazo el mio http://porgartecigum.blogspot.com.es/

    Enjoy!

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    1. Muchas Gracias Paula!!!!!! Me alegro de que te haya gustado. Pues lo he ido diseñando yo todo poco a poco, descubriendo y añadiendo cosas de aquí y de allá, además de que el diseñador de plantillas de blogger es bastante bueno y te deja jugar con los fondos, fuentes y demás. Si quieres, un día quedamos y te enseño como lo he ido haciendo, ¿¿¿vale???

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